Sí, sí, hasta en la sopa, y literalmente, aparece estos días el logo de Madrid 2016 -no descubro nada, ya se habrán dado cuenta-. Después de muchas horas pendiente de la visita del COI y de ver la manita de colores que hace de logo de la candidatura en el bolígrafo, la nota de prensa, la carpa del Villa Magna, las mil fotos publicadas y hasta colgada de las obras que hay camino a la redacción, una se va a tomar unas merecidas tapas para desconectar. Pero no ha podido ser. He ido a parar a la terraza de un bar, llamado La Terraza por cierto, donde después de que fuera tarde me he dado cuenta de que Madrid 2016 me volvía a saludar desde una de esas nuevas pantallas publicitarias que pueblan la ciudad.
C.M.G.